Caballucos del Diablo

Santi Obaya en Caballucos del Diablo 2015

Aunque al principio preparando el calendario de carreras no iba poder estar, al final unos cambios me hizo repetir, y menos mal, tengo que dejarme de mirar campeonatos e historias e ir donde disfrute, así que la tercera edición no me la pierdo. El año pasado me vine encantado de la primera edición, porque aunque hubo cosas mejorables, uno lleva ya unos años en esto y ve como se hacen las cosas y las ganas que se ponen en tener a la gente contenta. Este año lo han bordado, impresionante el marcaje, avituallamientos comentaban que bien, yo la verdad, solo cargo la bebida y ni me fijé, la meta, la cantidad de gente durante todo el recorrido, las carreras de niñ@s, pasta party, comida, bolsa de corredor, en fin, un pueblo volcado con su carrera y al frente corredores, cosa que se nota y mucho. Encima tienen la suerte de que el sitio es espectacular y se han currado un recorrido muy pero que muy bonito, han quitado la poca pista y asfalto del año anterior, lógicamente para gustos hay de todo y esta es una carrera POR MONTAÑA.

En lo deportivo más no se puede pedir, digamos que estoy empezando la segunda parte de la temporada y con solo tres semanas de entreno, no esperaba encontrarme también, esta claro que esta distancia la tengo controlada en ritmos y en qué comer y beber, aunque este año sí he dejado los geles y tomo las barritas de Cukies Sport que me patrocinan y al ser naturales 100%, el resultado es mucho mejor para mis problemas de estomago.

La carrera salió lanzada en las primeras cuestas por mi compañero de Land Juanjo y Fran y yo siguiéndole a unos metros y alcanzándole en la bajada y haciendo los tres juntos hasta cerca del kilómetro 20, donde nos alcanza Marcos, una joven promesa o ya más bien realidad de Cantabria, el ritmo en los tramos más de correr es alto y nos quedamos solos Fran, Marcos y yo, hasta la cuarta subida dura de la carrera al monte Ibio donde mi ritmo de caminar hace que se descuelgue Marcos, la bajada la tomo con relativa tranquilidad para no tener una caída cuando ya vas justo de fuerzas y también guardando algo para cuando Fran decida tirar, y así sucede a 3 de meta, los de la de 20 que nos vieran bufando fliparían, no sé lo que fuimos así hasta que ya paramos y decidimos entrar juntos en meta.